diumenge, 10 de juny del 2007

UNA HISTORIA

Quiero contar, amigos,
una historia muy simple.

Y hablar simple no es fácil.

Cuando tuve hambre
creí que dejar de tener hambre
era conquistar la libertad.

Cuando tuve sed
creí que dejar de tener sed
era ganar la libertad.

Orgulloso,
ya sin hambre ni sed
edifiqué mi casa solitaria
en una ciudad sin hombres.
Encerré mi libertad.

Pero ella fue mía
sólo por un instante.

Nadie tuvo la culpa.

Para su inmenso amor
la casa era muy chica.

Su amor una ventana
más grande que la casa.

Una ventana era libertad.

Rubén Vela

1 comentari:

Carme Sànchez Martín ha dit...

Bruguers, t'envio un ecomeme. Visita el meu bloc per saber com continuar la cadena.